“La enfermedad es un desorden emocional y físico, fruto de un conflicto entre el alma y la personalidad”.
“Los defectos son tan sólo virtudes colocadas en un momento y lugar equivocadas”.
“No hay que centrar la atención en la enfermedad sino en la actitud hacia la vida que manifiesta la persona que sufre”.
“Cada persona ya sea sana o enferma, tiene cierta actitud hacia la vida y esta es la clave para sanarse o enfermarse”.
“Para corregir una enfermedad física, es necesario primero corregir los problemas mentales y emocionales del paciente”.
“La enfermedad no es material en su origen, es el producto final en el cuerpo de fuerzas profundas y duraderas en conflicto entre el alma y la personalidad”.
“La enfermedad en apariencia cruel, es en si beneficiosa y existe por nuestro bien, ya que nos guía para corregir nuestros defectos”.
“Mientras nuestra alma y nuestra personalidad estén en armonía, todo es paz, alegría felicidad y salud”.
“El entendimiento de nuestro error y una auténtica voluntad de corregir la falta, nos llevará no sólo a una vida de felicidad y paz, sino a la salud”.
“La enfermedad en si es beneficiosa, ya que nos brinda la oportunidad de devolverle la personalidad a la voluntad divina, antes que se aplique el dolor y sufrimiento”.
“La enfermedad se puede prevenir y curar, no combatiendo el mal sino desarrollando el bien en nosotros”.
“El conocimiento del propósito de nuestra Alma y la aceptación de ese conocimiento significa el alivio de nuestra angustia y sufrimiento terrenal y nos dejan libres para avanzar en nuestra evolución de la alegría y la felicidad”.
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